
URGE SENADORA, EN REGULAR LA OPERACIÓN DE LOS CENTROS DE TRATAMIENTO CONTRA ADICCIONES EN EL PAÍS.
MÉXICO, D.F. 28 de Julio del 2010.- La secretaria de la Comisión de Salud en el Senado de la República, María Elena Orantes, consideró que ante la falta de normatividad, los centros de tratamiento contra las adicciones del norte del país, están siendo utilizados por distintos grupos criminales, por lo que dijo que es el momento de frenar la masacre en esos sitios y se enfrenten los retos que presenta el tratamiento y rehabilitación para la población que busca combatir su adicción.
Abordada la legisladora por medios de comunicación de esta capital del país, explicó que la población debe ser resguardada y también protegida por el Estado mexicano; además que debe existir mayor control de los centros de rehabilitación en todo el país, a fin de evitar que sean refugios o centros de operación donde los propios grupos criminales los esten utilizando para proteger y adoctrinar a sus miembros e incrementar la venta de estupefacientes al menudeo.
El reciente ataque en un centro de adicciones en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde murieron 19 jóvenes, pone sobre la mesa la falta de control y reglamentación sobre el funcionamiento de los centros de tratamiento en México.
Orantes López, explicó que cualquiera en nuestro país puede instalar centros de tratamiento contra las adicciones sin la menor regulación. La adicción es una enfermedad que debe ser atendida por personal capacitado y en lugares que cubran ciertas condiciones para brindar este tipo de servicio.
En este sentido, el Gobierno Federal, está incumpliendo con su obligación de atacar el problema de la drogadicción y la violencia a través de acciones encaminadas al tratamiento y rehabilitación de personas adictas, con el establecimiento de clínicas debidamente reguladas y personal capacitado para su atención.
Las clínicas dedicadas al tratamiento de las adicciones generalmente adolecen de infraestructura suficiente e incluyen una diversidad tal en los servicios ofrecidos, que impiden una homologación en sus patrones de atención.
Puntualizó en que la preocupación se ha centrado en el aumento de la cobertura de atención, obviando la calidad de los servicios ofrecidos y la implementación de un protocolo de atención generalizado que garantice su eficacia, que se suma a atención deficiente y falta de unr egistro confiable de los establecimientos ante el CONADIC, por lo que conminó a trabajar en esa materia.