La que suscribe, Senadora María Elena Orantes López, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Institucional en la LXI Legislatura del H. Congreso de la Unión, ejerciendo la facultad consagrada en el Artículo 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como por el Artículo 55, fracción II, del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a la consideración de esta Honorable Asamblea, la presente:
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO QUE REFORMA LA FRACCIÓN VIII DEL ARTÍCULO 75 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN.
Exposición de Motivos
La obesidad es uno de los problemas mayores en el mundo y, particularmente en México, representa uno de los padecimientos más severos en materia de salud.
En el espectro actual de salud pública, la obesidad es considerada ya como una epidemia.
La obesidad representa la segunda causa de muerte prevenible en el mundo y sus complicaciones como la diabetes mellitus tipo dos, el síndrome metabólico, así como los riesgos cardiovasculares que incluyen altos niveles de colesterol, hipertensión arterial y enfermedad coronaria, son las primeras causas de muerte.
México, es uno de los países con mayor índice de crecimiento de obesidad en el mundo, y sus principales causas de muerte están relacionadas directamente con este padecimiento, pero, paradójicamente, es también un país con fuerte desnutrición y una cultura muy pobre de la buena alimentación.
El problema de la obesidad en el país se inició hace 30 años, y su gravedad es tan alta, que ya se manifiesta en zonas rurales apartadas y marginadas.
La epidemia de la obesidad tiene mucho que ver con el cambio de estilo de vida de las personas, pues transitan de la vida agrícola-rural a la residencia en grandes conglomerados urbanos, donde cambian sus hábitos alimenticios al tener acceso a una mayor disponibilidad de alimentos de bajo valor nutrimental como refrescos, grasas y frituras.
Por otro lado, la actividad física es mínima en las escuelas, al tiempo que la computadora y los videojuegos han hecho que nuestros niños lleven un estilo de vida más sedentario.
Asimismo, la inseguridad galopante ha provocado que cada vez nuestros hijos salgan menos a la calle a jugar como lo hacíamos nosotros en el pasado.
La diabetes es la primera causa de mortalidad en México; dos terceras partes de quienes padecen la enfermedad presentan obesidad, la cual, junto con el sobrepeso, afecta al 60% de la población mexicana mayor de 20 años. Por ello, es necesario contar con programas encaminados a crear una conciencia colectiva sobre la prevención, así como evitar que estos malos hábitos alimenticios se adquieran desde la escuela primaria.
La Secretaría de Salud emitió la Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2005, Servicios Básicos de Salud, Promoción y Educación para la Salud en Materia Alimentaria. Criterios para Brindar Orientación.
La Norma Oficial referida, es una herramienta excelente para conocer los contenidos nutrimentales de los alimentos y lograr las combinaciones equilibradas. Se basa en la premisa de que la orientación nutricional es prioritaria, que debe proporcionarse a toda la población y basarse en principios científicos.
Por otra parte, la Secretaría de Salud presentó la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 (ENSANUT 2006), la más profunda y ambiciosa a decir de la dependencia realizada en México, desde que se creó el Sistema Nacional de Encuestas de Salud (SNES), hace 20 años.
La encuesta proporcionó al Gobierno Federal y a los gobiernos estatales, una sólida base para la planeación y la evaluación de las futuras acciones y políticas en salud, al tiempo de dar cuenta de los avances en los esquemas de vacunación y en la cobertura de los programas de prevención de cáncer y enfermedades crónicas.
Se trata también, de que los mexicanos podamos contar con un instrumento que permita medir el avance en las coberturas de los servicios de salud, como parte del Sistema de Protección Social en Salud que ha beneficiado principalmente a los sectores menos favorecidos.
A partir de estos dos instrumentos de política pública, los legisladores nos hemos comprometido a desarrollar una legislación integral para promover una alimentación saludable que de resultados positivos a nuestra población.
Nuestro país requiere generar una política integral sobre nutrición que disminuya los riesgos que van aparejados con la obesidad, es necesaria la participación de la sociedad, la industria, del sector educativo y del gobierno, porque de ello dependerá que se obtengan buenos resultados en materia de salud que se traduzcan en mayor bienestar para la población y en ahorros sustanciales para las familias, el Gobierno Federal y los gobiernos estatales, pero sin afectar a la industria alimentaria en nuestro país, sus inversiones y el empleo que estas empresas dan a miles de mexicanos.
La nutrición es uno de los factores determinantes del estado de salud, de ahí que sea necesario realizar mayores esfuerzos para la aplicación de encuestas y la obtención de diagnósticos más confiables que nos permitan conocer la situación de la población mexicana en esta materia.
Estas encuestas nos revelan un crecimiento explosivo de los padecimientos crónico-degenerativos, con una prevalencia de 30% de hipertensión, 11% de diabetes, 43% de hipercolesterolemia y 60% de sobrepeso y obesidad en la población mayor de 20 años de edad.
Es así, que surge el interés para que desde el Senado de la República, conjuntamente con las dependencias del Gobierno Federal, nos involucremos activamente para enfrentar estos desafíos en materia de salud, característicos del siglo XXI.
Nuestro país requiere de una mayor orientación alimentaría, necesitamos contar con criterios generales que unifiquen y den congruencia a las acciones para generar una conciencia colectiva sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas en la edad adulta causadas por el sobrepeso y la obesidad.
La obesidad es una pandemia que amenaza con extenderse peligrosamente en nuestro país hacia los próximos 20 años. En este sentido, todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión, tenemos que ponernos de acuerdo y trabajar arduamente con las secretarias de Salud y Educación para detener esta inercia que amenaza con afectar drásticamente al Sistema Nacional de Salud.
La batalla contra la obesidad infantil requiere de una estrategia multifactorial que involucre a la sociedad, al gobierno y la industria, ya que es un problema en el que intervienen los estilos de vida, la cultura, la educación e incluso la publicidad.
La obesidad infantil lanza cifras alarmantes. Según cifras de la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 1 de cada 4 alumnos de primaria, tiene problemas de sobrepeso u obesidad, mientras que 1 de cada 3 entre la población de 12 a 19 años, padece de esta problemática. Esto se debe entre otros factores, al alto contenido de azúcar, grasas y sal que consumen los niños en las escuelas, así como al alto consumo de refrescos y la falta de actividad física de niños y adolescentes.
La nutrición es uno de los factores determinantes del estado de salud, de ahí que sea necesario realizar mayores esfuerzos para la aplicación de leyes y reglamentos dictados por la autoridad, que nos permitan atender con mayor prestancia, la situación de la población mexicana en esta materia.
Nuestro país requiere de una mayor orientación alimentaría, necesitamos contar también, con criterios generales que unifiquen y den congruencia a las acciones de gobierno para generar una conciencia colectiva sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas en la edad adulta causadas por el sobrepeso y la obesidad.
A pesar de que las empresas han incluido leyendas de promoción del consumo de frutas y verduras, enriquecido con vitaminas y minerales algunos de los productos que ellas mismas elaboran, eliminado en lo posible las grasas transaturadas y disminuidos la cantidad de sal y azúcar, es necesario actualizar la regulación en materia de publicidad y cuidar los alimentos que se expenden en las cooperativas escolares, a fin de establecer reglas claras del juego para todos los actores, en beneficio de las nuevas generaciones de mexicanos y para disminuir al mismo tiempo, la epidemia del sobrepeso y la obesidad en nuestro país.
De igual forma, es fundamental revisar diferentes experiencias internacionales para regular de mejor manera la publicidad que ayude ha cambiar los hábitos alimenticios de las nuevas generaciones y, evitar con ello, que enfermedades como la diabetes y los riesgos cardiometabólicos se conviertan en una bomba de tiempo para la salud pública en nuestro país.
La falta de legislación en la materia, hace de este proyecto de Decreto, una herramienta indispensable para atajar situaciones planteadas de tiempo atrás por nutriólogos del propio Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en las que se ha alertado que en menos de una década, 90% de los mexicanos tendrá sobrepeso u obesidad, por causa de dejar a un lado la dieta tradicional, para dar paso a la comida con bajo nivel nutricional y altas cantidades de grasas y azúcares.
Por desgracia, la población infantil de nuestro país esta resintiendo enormemente esta transición alimentaria, lo que ha ocasionado que nuestro país ocupe el primer lugar mundial en obesidad entre este núcleo de la población.
Hoy nos enfrentamos a realidades alarmantes que nos indican que cada vez es más común ver niños que pesan lo de un adulto. Hay niños y niñas de entre ocho y 10 años de edad que en lugar de pesar 30 kilos pesan 60, lo cual nos debe hacer reflexionar y actuar para detener esta epidemia que crece desmedidamente en perjuicio de la salud de las nuevas generaciones.
Ahora, vemos con mayor frecuencia la atención en los consultorios públicos y privados, de menores de edad con diabetes tipo dos causado por la obesidad. Por ello, es momento de actuar enérgicamente y plantear acciones legislativas que pongan orden y sancionen a todos aquellos planteles escolares que fomenten y permitan el consumo de alimentos y bebidas con bajo valor nutrimental en las cooperativas de las escuelas de nivel básico.
Por lo antes expuesto y fundado, me permito someter a la consideración de esta Asamblea la siguiente
INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO QUE REFORMA LA FRACCIÓN VIII DEL ARTÍCULO 75 DE LA LEY GENERAL DE EDUCACIÓN.
Artículo único.- Se reforma la fracción VIII del Artículo 75 de la Ley General de Educación, para quedar como sigue:
Artículo 75. …I a VII. …VIII.- Realizar o permitir se realice publicidad dentro del plantel escolar que fomente el consumo, así como realizar o permitir la comercialización de bienes o servicios notoriamente ajenos al proceso educativo, distintos de alimentos; s
iempre y cuando no se trate de alimentos y bebidas con bajo valor nutrimental que contengan altos contenidos de azúcares refinados, sal, colesterol, ácidos grasos saturados y transaturados y aditivos en los establecimientos escolares o cooperativas en los que se expenden alimentos dentro de las escuelas de nivel básico.IX a XV. … …
Transitorios
Único.- Las reformas del presente Decreto entrarán en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
S u s c r i b e,
Sen. María Elena Orantes López